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A la hora de adquirir vehículo –nuevo o usado– tenga en cuenta cuál es su verdadera necesidad de transporte. Evalúe, además, si lo necesita, si puede pagarlo, si es mejor un coupé, un sedán, una camioneta o un automóvil.

Comprar el primer carro o cambiar el que tiene por uno más moderno es una tarea que resulta fascinante, pero que también requiere –además de dinero– de tiempo y paciencia.
Y es que más allá de poner a prueba el motor, tomar el timón, acelerar a fondo y colocar el radio, la elección es un proceso donde hay que armarse de mucha paciencia, pues no se trata de ‘acelerarse’ al comprar, sino –por el contrario– de ‘frenar’ el ímpetu y negociar con tacto.
Para evitar ‘estrelladas’ durante la compra, El TIEMPO recopiló las experiencias de algunas personas y los consejos que, a través de un plegable, Finandina S.A. les entrega a sus clientes.
 

Antes de empezar a buscar el carro es necesario que se haga las siguientes preguntas:
¿Qué clase de carro es el preciso para usted y su familia?, ¿Cuál es su verdadera necesidad de transporte? y ¿Cuánto puede pagar?

Seguramente, un carro deportivo lo hará muy feliz, pero si lo que realmente necesita es una camioneta para llevar material de construcción, no permita que el gusto distraiga sus requerimientos reales. Por eso, recuerde y conteste estas preguntas:
¿Necesita un carro grande, cuatro puertas y con baúl amplio?, ó ¿Será mejor uno de dos puertas, pequeño y fácil de parquear?
A sus respuestas, agréguele el costo del carro:
¿Lo necesito, puedo pagarlo? ¿Me conviene más un carro nuevo que un usado?
En Colombia, existen casi 30 marcas de vehículos, con modelos que cubren todas las gamas del mercado, tanto en precio como en características técnicas, de diseño y de confort.
De igual forma, para adquirir un vehículo usado, el comprador dispone de una gran oferta de compraventas, avisos clasificados, páginas en Internet y concesionarios; estos últimos, en su gran mayoría, ofrecen carros perfectamente alistados y en algunos casos con garantía.
 

Asegúrese de saber cuál es el precio del carro y lo que incluye. En este sentido, mientras más seguridad le trasmita al vendedor, mayor es su oportunidad de conseguir el auto que desea al mejor precio.

Seguramente, un carro deportivo lo hará muy feliz, pero si lo que realmente necesita es una camioneta para llevar material de construcción, no permita que el gusto distraiga sus requerimientos reales. Por eso, recuerde y conteste estas preguntas:
Tómese el tiempo necesario para leer la letra pequeña y el tipo de garantía que incluye. Si no entiende, no vacile ni un instante en preguntar. Usted está pagando y tiene derecho de conocer todos los datos.
Por último, trate de obtener información sobre descuentos y ofertas especiales, a través del periódico, las cuñas publicitarias o los comerciales de televisión.
 

Contrario a lo que ocurre con la compra que se hace en un concesionario, el negocio directo (es decir, porque alguien se lo recomendó o porque lo vio en un clasificado) siempre es más dispendioso y –obviamente– requiere de más cuidado y tacto.

Por ello, a la hora de ir a mirar el carro se aconseja saber algo del tema o, en caso dado, asistir con alguien que sepa de vehículos. Incluso, aún después de tomar la decisión es mejor que ‘se cure en salud’ y recurra a un mecánico de confianza para que le dé, finalmente, el visto bueno; así evitará sorpresas.
Adicionalmente, hay que hacer un estudio minucioso de la hoja de vida del auto, si no ha sufrido accidentes, si tiene los papeles en regla, si no hay multas pendientes... en fin. Solo de esa forma podrá hacer el mejor negocio.